¿es que ya no tengo salvación, digo?
¿habré nacido para ser sometida a semejante escarnio?
no sólo tengo que soportar que me maltrates así,
sino que también tengo que cargar con el peso de no poder dejar de amarte.
no necesito que presumas tus humores y tus días.
tus conquistas y tus amores.
tu felicidad y tu contento.
no me hace bien
y sin embargo aquí me tienes.
amandote
queriendote
deseandote
me das las mejores excususas para darte vuelta la cara
pero mi mano se detiene a mínimos centímetros de tu mejilla.
incapáz de hacerte daño alguno.
necesito dejar de pensar.
necesito poca profundidad.
como si pudiera lograr semejante cosa,
mientras hay agua que sube sin parar a mi alrededor.
terminaré cubierta, colmada, ahogada
en un mar de lágrimas propias y ajenas
no derramadas para mí.
condenada a ser desplazada, humillada, despreciada.
y estar siempre atada a tu voz
a tu rostro.
a tu olor.
rebajarme en exceso para intentar hacerte feliz
sin poder lograrlo nunca.
jueves, 12 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
no-amor.
que así como los dulces en exceso causan nauseas... vos sos mi exceso.
y ya no sé cuánto más podré soportar las nauseas que me causas.
los retorcijones en el estómago.
los nudos en la garganta.
el sudor en las manos.
las ganas de llorar sin saber por qué.
de desfigurarte la cara.
de hacerte masticar y tragar cada promesa rota.
cada beso partido.
los suspiros largos que como un tapón presionan contra mi garganta.
tus dedos sobre mi espalda al despertar.
y el recuerdo de esos dedos como patas de araña recorriendo entera mi columna.
mis hombros.
mi cintura.
sentir tu cuerpo adherirse al mío.
ASCO.
NAUSEAS.
VÓMITO.
EXCESO.
una gota de yodo en cada herida.
el ardor que arranca lágrimas saladas.
y la promesa eterna de no volver a dejar que me suceda.
nunca más.
y ya no sé cuánto más podré soportar las nauseas que me causas.
los retorcijones en el estómago.
los nudos en la garganta.
el sudor en las manos.
las ganas de llorar sin saber por qué.
de desfigurarte la cara.
de hacerte masticar y tragar cada promesa rota.
cada beso partido.
los suspiros largos que como un tapón presionan contra mi garganta.
tus dedos sobre mi espalda al despertar.
y el recuerdo de esos dedos como patas de araña recorriendo entera mi columna.
mis hombros.
mi cintura.
sentir tu cuerpo adherirse al mío.
ASCO.
NAUSEAS.
VÓMITO.
EXCESO.
una gota de yodo en cada herida.
el ardor que arranca lágrimas saladas.
y la promesa eterna de no volver a dejar que me suceda.
nunca más.
sábado, 26 de septiembre de 2009
que no haya nada entonces.
yo quiero alguien que me dedique un poema, o una canción de amor.
quiero alguien que me cuide, que me atesore en su corazón.
quiero alguien que no tenga miedo, que no se asuste de verse reflejado en mis pupilas.
quiero alguien que respire igual que yo, el mismo aire.
quiero alguien que no se canse de llorar, que sepa querer bien, sin lastimar.
quiero alguien que me recuerde como soñar, o mejor, que transforme mis sueños en realidad.
quiero alguien que pueda sentir.
quiero alguien para que despierte junto a mí y yo junto a él.
quiero amor.
y si no hay amor,
que no haya nada entonces.
quiero alguien que me cuide, que me atesore en su corazón.
quiero alguien que no tenga miedo, que no se asuste de verse reflejado en mis pupilas.
quiero alguien que respire igual que yo, el mismo aire.
quiero alguien que no se canse de llorar, que sepa querer bien, sin lastimar.
quiero alguien que me recuerde como soñar, o mejor, que transforme mis sueños en realidad.
quiero alguien que pueda sentir.
quiero alguien para que despierte junto a mí y yo junto a él.
quiero amor.
y si no hay amor,
que no haya nada entonces.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
El Deseo
eliminá los lugares de pregunta. necesitás certezas.
y encontrarse que no hay respuestas.
el misterio. lo invisible.
el cansancio. las ganas de saber.
de saberte pura, diáfana, brillante, resplandeciente de amanecer.
doy la vida por vos.
así: limpia y sin respuestas.
no me importa.
de todas maneras te regalo mi existencia.
lo mucho o lo poco que te sirva y te valga.
soy tu fiel servidor.
tu bufón personal.
estaré allí para hacerte reír o verte llorar.
para limpiarte el sudor y ayudarte a descansar.
curarte las heridas, masajear tu espalda cansada.
amarte locamente.
con la fuerza de mi espíritu y el empuje de mis ganas.
y encontrarse que no hay respuestas.
el misterio. lo invisible.
el cansancio. las ganas de saber.
de saberte pura, diáfana, brillante, resplandeciente de amanecer.
doy la vida por vos.
así: limpia y sin respuestas.
no me importa.
de todas maneras te regalo mi existencia.
lo mucho o lo poco que te sirva y te valga.
soy tu fiel servidor.
tu bufón personal.
estaré allí para hacerte reír o verte llorar.
para limpiarte el sudor y ayudarte a descansar.
curarte las heridas, masajear tu espalda cansada.
amarte locamente.
con la fuerza de mi espíritu y el empuje de mis ganas.
Malditos
no quiero depender de la mirada de los otros.
pero es tan difícil mantener un secreto, tan lindo, natural.
tan maldito que da envidia, rabia.
en un mundo dónde todos quieren ser malditos, vos y yo somos los más.
destinados a mantener un secreto tan atado, seductor y destructivo.
tan digno y merecedor de nuestro orgullo como para que todo el mundo lo sepa, y se pudran en su propia envidia.
pero es tan difícil mantener un secreto, tan lindo, natural.
tan maldito que da envidia, rabia.
en un mundo dónde todos quieren ser malditos, vos y yo somos los más.
destinados a mantener un secreto tan atado, seductor y destructivo.
tan digno y merecedor de nuestro orgullo como para que todo el mundo lo sepa, y se pudran en su propia envidia.
lunes, 10 de agosto de 2009
una epifanía.
te miro, me mirás, nos miramos.
te miro, me mirás, nos miramos.
te miro, espero, me mirás, nos miramos.
te miro, ruego, espero, me mirás, nos miramos.
te miro, ruego, pienso, espero, me ilusiono, busco, me mirás, nos miramos.
te miro, espero, me mirás, nos miramos, te hablo, me hablás, hablamos.
nos reímos, espero, sonrío, me mirás, hablamos, te reís, me sincero, te cuento.
me mirás, te miro, nos besamos.
me mirás, te miro, pienso, me ilusiono, busco, hablamos, trato, te juro que trato.
quiero, sí, quiero mucho, pero no me sale, nunca me sale, siempre me pierdo.
imagino que un día me vas a mirar con otros ojos, con unos nuevos, con renovados aires,
con ímpetu distinto.
imagino que un día me vas a mirar, y yo no me voy a dar cuenta, y voy a sonreír mientras bajo una taza de mi boca, escuchando a alguien que me habla.
imagino que un día me vas a mirar, y yo no me voy a dar cuenta, y me voy a acomodar el pelo detras de la oreja como hago siempre, pero esta vez no será como siempre, porque tu mirada va a ser distinta, porque te vas a dar cuenta, porque vas a pensar que soy realmente hermosa.
imagino que un día me vas a mirar y una sonrisa intrépida y decidida se dibujara en tu cara, el corazón te latirá más rápido y vas a tener unas incontrolables ganas de abrazarme.
Ay!
imagino ese día todos los días, mientras te miro... esperando que me mires.
martes, 21 de abril de 2009
Los Amantes
ocupado, inactiva, ausente
un cenicero colmado de colillas amarillentas
un cigarrillo parado, con el filtro hacia abajo,
consumiendose lentamente.
el humo elevandose.
la televisión prendida.
las luces apagadas.
el sol asomando las primeras luces de un nuevo día.
la ventana abierta.
el viento moviendo lentamente las cortinas.
hacia arriba,
y hacia abajo.
las hojas desparramadas por el piso.
la guitarra sobre la pared.
la cuerda más fina rota en la mitad del mástil.
ropa desparramada en la cama,
en la silla,
en el suelo,
en el placard,
en el perchero.
los cajones abiertos.
dejando escapar suspiros secretos.
el cofre cerrado.
sus tesoros intactos.
los discos rayados sobre el escritorio.
lápices,
lapiceras,
marcadores,
óleos,
crayones.
cuadros colgados en la pared.
el espíritu del poeta todavía en el aire.
ella.
desnuda.
en la cama.
tendida sobre su lado derecho.
semi-tapada por sábanas de rojo carmín.
el pelo desordenadamente ordenado sobre la almohada.
él.
con el torso desnudo.
acostado sobre su vientre.
con la cara mojada de tanto llorar.
entre las hojas salpicadas.
un agujero en su sien.
un revolver en su mano.
y entre el rojo de la sangre y lo blanco de las hojas,
unas líneas con tínta negra.
"soy feliz. así quiero morir."
un cenicero colmado de colillas amarillentas
un cigarrillo parado, con el filtro hacia abajo,
consumiendose lentamente.
el humo elevandose.
la televisión prendida.
las luces apagadas.
el sol asomando las primeras luces de un nuevo día.
la ventana abierta.
el viento moviendo lentamente las cortinas.
hacia arriba,
y hacia abajo.
las hojas desparramadas por el piso.
la guitarra sobre la pared.
la cuerda más fina rota en la mitad del mástil.
ropa desparramada en la cama,
en la silla,
en el suelo,
en el placard,
en el perchero.
los cajones abiertos.
dejando escapar suspiros secretos.
el cofre cerrado.
sus tesoros intactos.
los discos rayados sobre el escritorio.
lápices,
lapiceras,
marcadores,
óleos,
crayones.
cuadros colgados en la pared.
el espíritu del poeta todavía en el aire.
ella.
desnuda.
en la cama.
tendida sobre su lado derecho.
semi-tapada por sábanas de rojo carmín.
el pelo desordenadamente ordenado sobre la almohada.
él.
con el torso desnudo.
acostado sobre su vientre.
con la cara mojada de tanto llorar.
entre las hojas salpicadas.
un agujero en su sien.
un revolver en su mano.
y entre el rojo de la sangre y lo blanco de las hojas,
unas líneas con tínta negra.
"soy feliz. así quiero morir."
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