hoy la ví.
la saludé.
no me la presentaste.
no me dijiste su nombre.
ella tampoco me lo dijo.
pero yo supe.
lo supe en el preciso instante en que
pose mis ojos sobre ella.
sabía que era ella.
lo supe.
no sé cómo.
pero lo supe.
ella no.
no sabe quién soy.
quién fui.
¿soy alguien?
¿fui alguien?
¿significo algo?
(¿) a veces sí (?)
a veces... no.
me imaginé las peores cosas.
los peores escenarios.
y, no voy a mentirte, lloré.
(...heridas que vienen
sospechas que van y aquí estoy...)
quise ser yo.
quise.
querer.
es lo único que puedo hacer.
querer y sangrar.
desarmar.
desarmame.
y haceme sangrar.
(...si las sanguijuelas no pueden herirte,
no existe una escuela que enseñe a vivir...)
cortame las manos.
quitame la voz.
es lo que hacés mejor.
jueves, 7 de enero de 2010
viernes, 1 de enero de 2010
me cago en dios.
quizás sea tu mirada
quizás tu agudeza
quizás sea tu boca,
o lo que sale de ella.
porque sea lo que sea que aflore de ella,
yo escucho los versos más hermosos.
quizás sea tu olor.
sí, tu olor.
es tu olor.
me rodea.
me limita.
me vence.
entra por mi nariz se instala.
dejandome completamente inmovil
me cierra los ojos.
me pierde.
o tal vez pueden ser tus manos.
si, tus hermosas manos.
finas, delicadas, fugaces.
tus caricias me queman.
me arden, me congelan.
hacen que mi piel se revele.
se extasíe de frío, de calor, de ser.
de miel, de vino, de flores.
sin embargo también pienso,
en la forma particular que tenes
de clavarme pequeños alfileres en la yema de los dedos.
(y hacerme sangrar, porque sangro igual que vos)
así como a veces me haces sentir única,
también tenés esa maldita costumbre
de dejarme tirada, de tratarme como un trapo de piso.
sucio. un trapo de piso sucio.
por eso me pregunto.
eso es lo ue me quita el sueño.
por eso es que pienso.
por eso es que no puedo entener.
cómo puede ser que no pueda dejar de pensar en vos.
en qué retorcida lógica caben mis locas ganas de amarte.
mis locas ganas de ser tuya.
tengo miedo de no poder parar.
tengo miedo de estar tan desquicida
de seguirte hasta llorar lágrimas de sangre.
hasta que de cada poro de mi piel brote,
densa, oscura y asquerosa sangre.
quizás tu agudeza
quizás sea tu boca,
o lo que sale de ella.
porque sea lo que sea que aflore de ella,
yo escucho los versos más hermosos.
quizás sea tu olor.
sí, tu olor.
es tu olor.
me rodea.
me limita.
me vence.
entra por mi nariz se instala.
dejandome completamente inmovil
me cierra los ojos.
me pierde.
o tal vez pueden ser tus manos.
si, tus hermosas manos.
finas, delicadas, fugaces.
tus caricias me queman.
me arden, me congelan.
hacen que mi piel se revele.
se extasíe de frío, de calor, de ser.
de miel, de vino, de flores.
sin embargo también pienso,
en la forma particular que tenes
de clavarme pequeños alfileres en la yema de los dedos.
(y hacerme sangrar, porque sangro igual que vos)
así como a veces me haces sentir única,
también tenés esa maldita costumbre
de dejarme tirada, de tratarme como un trapo de piso.
sucio. un trapo de piso sucio.
por eso me pregunto.
eso es lo ue me quita el sueño.
por eso es que pienso.
por eso es que no puedo entener.
cómo puede ser que no pueda dejar de pensar en vos.
en qué retorcida lógica caben mis locas ganas de amarte.
mis locas ganas de ser tuya.
tengo miedo de no poder parar.
tengo miedo de estar tan desquicida
de seguirte hasta llorar lágrimas de sangre.
hasta que de cada poro de mi piel brote,
densa, oscura y asquerosa sangre.
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